Actualmente los discursos mas vanguardistas [o molones] han cambiado luz cenital por participación ciudadana, depuración de lineas por unidades supradomésticas y masividad por wiki diseño. De unos años a esta parte la conciencia ecológica, social y participativa ha monopolizado el panorama intelecto-arquitectural y por tanto las estrategias de legitimación de la arquitectura han cambiado.
Ahora las referencias se buscan mas en el campo de la sociología que en el de la filosofía [hemos cambiado a Guattari por Latour] y los medios para divulgar [o publicitar] son mucho mas accesibles a todo el mundo.
Los resultados son lugares multidisciplinares de encuentros virtuales, pseudos colectivos [como este] y otros*, materilizados a través de webs, wikis o blogs con muchas pretensiones y poco resultado [mucho lirili y poco lerele]
Otra de las referencias mas recurrentes son las del campo de la €cología [ambiental, hablemos con propiedad para no herir sensibilidades] que en el mejor de los casos han dado como resultado un edificio manual de la construcción sostenible, un centro social reciclado y/o autoconstruido o una estrategia europan[ad]era de intercambio energético/económico.
Y no es que no hayan existido experiencias interesantes [que las ha habido y me comprometo a escribir otra reflexión dominguera mas positiva con estas experiencias que me han marcado de forma positiva], pero los fraudes se cuentan por docenas, unas veces los materiales solo parecen reciclados y otras veces una se siente violenta de tener que hacer un acto de fé ante la “apología de la colectividad”
En fin, sin respuestas definitivas, pero con conclusiones temporales [como diría Yona Friedman] se han dicho y hecho muchas tonterías a lo largo del siglo XX en nombre del sitio, la filosofía y otras referencias contextualistas, pero no perdamos de vista que, aunque con un tinte verde y/o social, las experiencias a las que actualmente nos enfrentamos tienen mucho de oportunismo y de manipulación de los nuevos paradigmas del siglo XXI.
*otros = me muerdo la lengua