AO: ¿Crees que pensar desde América Latina tiene una especificidad respecto a pensar desde Europa? ¿Crees que el contexto latinoamericano fomenta menos radicalidad respecto a la hegemonía de discursos?
Enviado a la(s) 11:37 del domingo
AO: ¿Crees que pensar desde América Latina tiene una especificidad respecto a pensar desde Europa? ¿Crees que el contexto latinoamericano fomenta menos radicalidad respecto a la hegemonía de discursos?
Enviado a la(s) 11:37 del domingo
El agente provocador suele trabajar sobre el lenguaje pues es su misión devolver la visita, el primer vistazo*, sobre todo si hay un telón de acero de por medio. A la tradicional oposición entre el curador y el gestor cultural (algo artificial, por otra parte), hemos querido agregar otra figura, la del especulador cultural, quizás más conciliadora. Se la presentamos con sus dos caras, tan libre como contaminada, desde lo que la lengua puede ofrecer para sobreponerse a lo unívoco. Porque al final nuestro trabajo tal vez se traté de eso, nada más: no caer en reduccionismos, abrir (im)posibilidades.
Aquí va el pequeño relato* de un concepto inventado sobre lo viejo.
1. Lo heredado.
El rigor (definido como “distancia más corta entre dos puntos”, en este caso) lingüístico de la RAE.
4. intr. Efectuar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones de los precios o de los cambios. U. m. en sent. Peyor. con la esperanza de obtener beneficios basados en las variaciones (…) de los cambios
Retomemos: la esperanza del movimiento, de las variaciones como punto de partida para una modificación.
Retomemos: las operaciones que rodean la cultura. Comerciales, intrascendentes, políticas, vitales, reverentes, responsables, idiotas. Los insomnios. Los círculos, los circuitos, los papeles. Los acuerdos. Lo inexacto. Lo correctamente, lo superficialmente, lo banalmente. Temporal, sensible, cotidiano, interminable. Lo invisible.
2. A través del espejo
Pero también, en el diccionario, el origen:
(Del lat. speculāris).
1. adj. Perteneciente o relativo a un espejo.
2. adj. Semejante a un espejo.
La palabra especular alude a la doble faz del espejo (la transparencia, “yo mirando” pero también el reverso mate, mudo sobre el que se apoya la lámina reflectante). El haz de luz. Imagen dentro de la imagen, texto dentro de la imagen, reflejándose al infinito. El binomio cultura y sociedad. El juego. El extrañamiento. Las simetrías. Las disimetrías.
El espejismo. ¿Y por qué no?
Sobre todo cuando además, en medio del desierto y sedientos, podemos leer:
(Del lat. speculāri).
1. tr. Registrar, mirar con atención algo para reconocerlo y examinarlo.
2. tr. Meditar, reflexionar con hondura, teorizar. U. t. c. intr.
3. intr. Perderse en sutilezas o hipótesis sin base real.
Perderse en sutilezas.
3. El discurso científico o de la necesidad de poder proyectar con el lenguaje
El discurso que ostenta la legitimación necesaria a la teoría, la hipótesis y la creación a futuro, ese divagar capaz de presentarse como realmente factible, ha variado a lo largo de la historia y sociedades.
Hoy: la “especulación” científica prevalece sobre la “imaginación”, tradicionalmente asociada a la cultura: imaginemos el Bosón de Higgs, especulemos sobre collage.
El especulador cultural se sabe fragmentario, frágil; cuidadoso con la forma, el significado, el insignificante, el lenguaje, lo indecible, lo silente, lo ruidoso. Lo inútil, lo útil.
Lo mínimo [d (el macro-] de lo mínimo).
Lejos de las categorías y de los diccionarios. Necesitamos palabras abiertas, olvidadas, nuevas.
/ E-121 (a partir de una especulación y un café con Ana López Ortego)